Esta práctica consiste en realizar un cuento clásico, pero comenzando con una de las diferentes frases dadas por la profesora y podíamos elegir. Yo elegí, “Érase una vez un príncipe que se quería casar con una princesa de un reino vecino, que era muy bella y buena...”.
Érase una vez un príncipe que se
quería casar con una princesa de un reino vecino, que era muy bella
y muy buena, pero un día esta bella princesa fue hechizada por un
brujo. Este le hechizó porque estaba enamorado de su belleza. Un día
el brujo entró por su ventana y le dijo:
- Ningún hombre podrá apreciar tu belleza, solo yo. Ellos solo podrán ver lo buena que eres.
La princesa en ese momento se echó a
llorar y no entendía qué sucedía. En ese instante salió corriendo
del cuarto en busca de su madre, para contarle lo que le había
sucedido. La princesa tenía miedo que por este hechizo el príncipe
no pudiera ver su belleza y no quisiera casarse con ella.
Un día la princesa y su madre salieron
del palacio y en el mercado se encontró con el príncipe y ocurrió
lo que ella temía. El príncipe no reconoció a la princesa, y ella
echó a llorar y se fue corriendo al palacio. Cuando llegó, abrió
la ventana de su cuarto y pedía:
- ¡Por favor, brujo aparece!, ¡Quiero saber por qué me haces esto!
En ese instante apareció y su madre
que estaba escondida detrás de la ventana, cuando entró el brujo,
la cerró de golpe.
Entonces este estaba encerrado allí y
era un brujo que tenía miedo a la oscuridad y, al verse encerrado
allí en su cuarto oscuro, pidió que le dejaran salir y a cambio le
quitaría el hechizo a la princesa y así fue.
Al día siguiente volvió al mercado y
vio al príncipe y nada más verla la reconoció y le pidió que se
casará con él. Al poco tiempo se casaron y vivieron felices y
comieron perdices.
No hay comentarios:
Publicar un comentario